Evita la falta de luminosidad y la descamación para tener buen aspecto.
PIEL DESHIDRATADA: Las causas de tener una piel deshidratada pueden ser desde externas como puede ser el clima, a internas como la alteración de los componentes de la piel. Todo esto hace que le falte suavidad, brillo y elasticidad, dando lugar a arruguitas prematuras. Las pieles deshidratadas no tienen por qué necesitar los mismos cuidados que las secas, ya que hay distintas causas de que la piel parezca que le falta hidratación. Determinar cual es tu caso es crucial para aplicar la mejor solución. Los pasos para tratar una piel deshidratada son:
1. Elimina impurezas mañana y noche con algun limpiador al agua que te deje confort en la piel. Los puedes encontrar tipo gel o tipo leche, siendo esta última también con base rica en agua y ligera.
2. Las cremas de día y noche a usar, deben aportar la suficiente hidratación para que te dure las 24 horas y evitar sensación de tirantez o descamación.
3. Una vez a la semana, exfóliate y echa una mascarilla para rehidratar. Notarás en cuanto te la retires que la tienes más suave y luminosa.
PIEL SECA: Los cuidados son bastante parecidos, aunque sabiendo que tu sequedad no es simplemente por falta de agua y tienes que aportar más nutrientes a la piel, podrás optar por leches desmaquillantes, cremas y mascarillas más nutritivas, con aceites especiales para que tu piel no esté apagada y le des la luz que necesita.
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