Son muchos los motivos por los que tu pelo puede estar así, como por ejemplo que tu cuero cabelludo esté deshidratado y las glándulas sebáceas no produzcan grasa capilar suficiente. Tus aliados siempre serán los productos que te aporten hidratación y que contengan elementos como el aloe vera o la manteca de karité.
Aplica champú y acondicionador (o mascarilla, según lo que te toque) para pelos secos o encrespados, y procura dejar que los componentes del tratamiento que apliques se absorban bien. Cuanto más tiempo la tengamos puesta mejor, por lo que si te sales de la ducha y te la aclaras después de secarte, te vendrá genial. Aparte de eso, un buen chorro de agua fría para quitar el producto ayudara a que la cutícula se cierre y el resultado sea un cabello más sedoso.
Para el secado lo mejor y más recomendable para el pelo seco es dejarlo secar al aire, quitando un poco la humedad con una toalla pero nunca frotando. Evitando los secadores en exceso, evitaremos que se reseque más aún.
Sobre las planchas del pelo o cualquier aparato de styling, siempre es mejor no utilizarlos, aunque si alguna vez quieres echar mano, aprovecha y protégelo con un protector térmico.
En cuanto a las lacas, gominas y demás, llevan muchos productos químico que van a dañarlo, por lo que se recomienda siempre que te hagas con algún aceite o sérum para el pelo, que aparte de hidratártelo aun más y cuidarte las puntas, te dará un brillo increíble sin dar un efecto "aceitoso". Recuerda que siempre se aplica de medios a puntas.
También es importante que el cepillo con el que te peines no tenga púas metálicas, que hacen que el pelo se te llene de molesta electricidad estática, que lo único que provocará es más encrespamiento.
El aceite de coco es mágico para usarlo como mascarilla. Se puede encontrar en herbolarios o parafarmacias. ¡Enhorabuena por el blog!
ResponderEliminarLos herbolarios son un santuario de buenos productos, ¡muchas gracias!
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